dimecres, 4 de maig de 2011

yu sey yu guont mi yu toch mi!

Avui dedico l'entrada a l'Emma, que -a vegades- ens espanta molt i si no us ho creieu, mireu aquesta foto! 

Doh palabrah: JUA-PAH!♥♥


-Y tú, ¿qué quieres de mí?
Él, sonriente y con algunas copas de más respondió:
-Llevo observándote tanto tiempo que ahora podría decirte que quiero muchas cosas de ti, pero ya he obtenido lo que más deseaba que es captar tu atención y sacarte una tímida sonrisa.
No sé porque, pero tu rostro era tan bello el primer día que te vi y desde entonces te miro desde el balcón de aquella casa de enfrente. He visto como al salir cada día de este bar, tachabas una hoja más y como a la vez, dos lágrimas partían desde tus ojos hasta el papel y se mezclaban con la tinta de ese bolígrafo azul que siempre llevas en el bolsillo derecho de tu chupa de cuero.
Siempre pensé que creías que tus días cada vez eran más largos y que a medida que los tachabas, aumentaban sus horas. Has pasado demasiado tiempo aferrada a tu copa de Ron con miel. Nunca tuve claro por qué tus ojeras marcaban tus rostro cansado, nunca supe bien que es lo que te había llevado a todo esto.
Ella, se giró bruscamente con gesto enfadado, pero volvió su rostro y le contestó:
- Llegue a todo esto porque me destrozaron, me desgarraron cada uno de mis sueños sin piedad ninguna. Aprovecharon mis fallos para echármelos en cara y hacerme aún más daño. Todo el mundo que estaba a mí alrededor desapareció sin más.
¿Y sabes qué llevo esperando tanto tiempo?
Esperaba a que te acercaras a mí, porque si me quede en este bar tantos días no fue porque me gustase su escasez de limpieza o la gente antipática que había. Me quedé, porque la primera vez que entre te vi cantando en tu balcón, con una sonrisa resplandeciente que -casualmente según tu- yo pasaba más días aquí, se fue perdiendo. Entiéndeme, yo ya no tenía nada y jamás había visto una sonrisa que me diese tanta frescura y libertad. Pensé que quizás podrías hacer que yo recuperase mi sonrisa y que incluso pudiese ser como la tuya.
Bebía para no pensar en que no te tenía.
Y ahora, llegas en un día lluvioso y me dices todo esto y me haces ver que no me equivoque, que tú eras la persona que buscaba para hacerme sonreír. Porque mírame ahora, ¿ves cómo sonrío?
Pues todo esto es por ti.
Fue como una obra de teatro, una historia con una trama. La trama se llamó tu vida, y yo jugaba un papel importante, se podría decir que era la protagonista. Ahora se cierra el telón y todo terminó. Y veo que quizás mi papel no era tan importante, que solo fui otro personaje secundario que consiguió sacar algunas sonrisas, pero no las suficientes como para ser el personaje principal. Y dime, si esto fue así, ¿ por qué me hiciste creer lo contrario?
Eras el director de todo esto, y sabíamos que el día que la obra no gustase, se acabaría. Pero creo que ni tu ni yo pensamos que de esta manera.
Salí durante mucho tiempo a escena, pero comenzaron a llegar personajes nuevos que se convirtieron en antagonistas sin saber cómo ni porque.
Y la conclusión, es que con el tiempo lo que era tu día a día, se convierte en tu pasado, en simples recuerdos.
Y es así, como acaba esta obra.
Se cierra el telón, te quiero.